Un asalto cariñoso (II)
13
dic.
2017
Sentado ya en mi asiento y con la mirada casi fija, solo esperaba que nada más suceda, comenzó a llenarse el autobús de pasajeros, Cuando oí tras mío un acento característico de los que habitan al sur de mi país, efectivamente era un coterráneo que estaba feliz con su esposa y cuñado regresando de unas vacaciones. Me enteraba porque el hombre estaba como rememorando a su cuñado todo lo que vivieron en esos días. Ya saben que un bus casi no hay intimidades. De alguna forma me sentí un poco aliviado, al menos una llamada de celular o algo similar me podía brindar más adelante. Opte ese momento por...