Una liebre a paso de tortuga
Cuando uno ha pasado su vida entre computadoras y programas, no se asombra de cómo ha ido evolucionando las redes sociales, yo mismo soy parte de este mundo informático. Comenzamos hablando entre personas de profesión y luego de a poco fueron incrementándose las personas comunes. Y comunes se hicieron las conversaciones y los problemas en la red. En un post anterior me referí brevemente como empezó este mundo cibernético, ya quienes las inventaron las llamaron oportunistas y para otras como yo que las denominamos visionarios. Y porque visionarios porque se dieron cuenta de las necesidades humanas y lo más imperante en nosotros es la comunicación. Y crearon la forma que la comunicación sea más abierta y sobre todo barata y efectiva.
Para otras personas fue el comienzo del fin de la privacidad y el principio de la degradación humana. Y como siempre digo los instrumentos los tenemos todos para hacer el bien o hacer el mal, depende de nosotros y nuestros valores saber a qué les destinamos. Pero fue y es para mí, uno de los grandes inventos de toda la humanidad que se dio en el siglo XX. Se cayeron muros, se van cayendo mitos, nos conocemos más en nuestro interior así estemos tras de un computador. Como siempre habrá los antivalores, como siempre habrá quienes quieran sacar provecho de todo y de todos. Como siempre las religiones harán su batalla, al igual que los políticos. En definitiva paso hacer las redes lo cotidiano de la vida, pero hay algo que sucedió y que ya lo están notando las grandes potencias, ya los que les gusta que nadie cambie. Se llama “sociabilización de las redes”, por más que tengamos diferentes religiones, diferentes credos políticos, somos humanamente sociables y eso aunque no lo crean es un peligro para el Status Quo.
Nunca vamos hacer iguales, todos tenemos algo de diferente eso ni para qué negarlo, pero hay algo que las grandes potencias no pasan por alto. La clase media y baja es mucho más grande en su conjunto que los ricos, con un proporción de 9 a 1, y lo que píense la clase media y la pobre será en definitiva lo que en el futuro gobierne el mundo, y no estoy hablando del poder gubernamental, estoy hablando del poder de las redes sociales. Lo que llamamos derecha e izquierda será el pasado, nacerá algo nuevo, no sé con qué nuevos conceptos florecerá, pero de algo estoy seguro hoy día, estamos en el principio del fin de las antiguas ideologías. Eso es lo que más temen los gobiernos en la era actual y por lo mismo quieren controlar el Internet, se les está yendo de las manos, y como la historia nos enseña, tarde o temprano cambiará esta historia.
Nosotros somos diferentes, pero todos somos humanos y tenemos las mismas necesidades. Lo que vamos a discutir en el futuro es cómo vamos a obtener la satisfacción de esas necesidades de una forma más humana. Y no voy entrar en política, para eso están los políticos, pero lo que si se, es que esta herramienta por donde me leen y ustedes escriben es lo que está cambiando y cambiará el mundo. Y ustedes mis queridos amigos son los actores principales de este cambio. Hay algo que los que inventaron esta maravillosa máquina y aquellos que de una u otra forma crearon las redes sociales no visualizaron de inmediato. Las redes sociales como su nombre lo indica “unen más que desunen”. Y esto para muchas personas es un verdadero peligro.
No sé cuánto tiempo dure esta etapa de transición y de convicción del poder social de las redes, pero ya empezó, ya sea a paso de tortuga o paso de liebre estamos en ella.
