Viajando por Ti (XX)
En esos momentos, si yo tenía alguien a quien llamar amiga, era ella, se nos hizo costumbre encontrarnos y charlar muchas horas, fue como liberarnos de nuestra vida, de nuestro trabajo, era ciertamente como un escape a la realidad. Y a ella le gustaba, mi carácter, que es muy diferente a una persona pasiva, mejor dicho para ella yo era, alguien que mas se acoplaba a su forma de ser y actuar. Me daba la impresión, que ella liberaba todo su potencial, que muy seguramente lo tenía reprimido. Y hasta a mi me sorprendía, porque no había día que no me llegue algún mail, con la marca de su estimación por mi. Y mandarme canciones, era su forma de decir lo que iba pensando o lo que iba sintiendo.
Al principio no captaba, que era lo que iba sintiendo ella, para mi era mi amiga especial, una amiga que quería, respetaba, y claro la comenzaba a extrañar, pero no pensaba en mas de eso y era obvio en ningún momento se me atravesaba la idea de ser algo en lo sentimental, había ocasiones que no podía conectarme por mis propias ocupaciones y además porque yo tengo mi familia y también tenia que atender mis propios problemas. Pero si por estas circunstancias no podía hacerlo, ella de alguna forma me hacia llegar sus frases al menos de un buen día o cosas así. Y si no era por mail lo hacia por celular, pero muchas veces estaba en lugares donde la señal del celular no llegaba, y estaba ahí por días y cuando me acercaba al lugar donde si había señal, aparecían sus mensajes por cascada. Ella tenía el don de hacerse notar y de expresar claramente sus estados de animo. Yo sabia de inmediato como ella se sentía el momento de enviarme un mail o texto, tuvimos ambos la capacidad de conectarnos emocionalmente.
Yo me transforme para ella, en alguien mas que su amigo, me hacia notar que yo era alguien de su familia, alguien que le daba vida, alguien que la escuchaba sus problemas y sobre todo alguien que la entendía sin juzgarle. Con el tiempo aprendí a entenderle, sin preguntarle nada, simplemente era mi amiga que me necesitaba y yo tenía que estar con ella. En ninguna conversación convinimos ser amigos íntimos o amigos especiales, solo éramos así, entre los dos había cosas que dábamos por hecho, si bien yo era la persona mas madura de esta amistad, ella con su silencio de muchas cosas parecía mucho mas madura que yo, y así lo tomaba yo, en muchas ocasiones, aprendí mucho de cómo era ella y porque era o tenia su carácter así. No captaba ciertos mensajes subliminales de ella, pero si hiciera un recuento de toda esta relación, ella los mando por decenas, .por cientos y yo, no es que no los notaba todos, pero jamás tenia en mi mente atravesar ninguna pared, y los tomaba como algo normal en ella. Si bien la conocía no era menos cierto que cada día iba descubriendo mas sobre como era.
Era muy detallista y muy ordenada, me da la impresión ahora que ha pasado el tiempo, que esta relación hasta la puedo medir por la música, no había días o semana que no recibía canciones de ella y que justamente me daba a entender como iba sintiendo, ahora entiendo después de muchos días, que si recopilo la música y me la pongo escuchar de nuevo, dice la historia de esta relación. Tenia el don de hablar por medio de la música y cierto es que ella jamás me decía algo muy sentimental que me de lugar a entender algo, y me imagino que esos instantes no lo decía porque así, era ella, vivía en un mundo de silencio de sentimientos, y por las circunstancias y por estos medios, se hizo entender o expresaba sus emociones por medio de la música. Aprendí a no conocerla por medio de las palabras, la conocía por medio de la música, me imagino que si algo tenía ella de libertad, su única forma de decirme, era por medio de la música.
Continuará...