Viajando por Ti (XIII)
Pasaba el tiempo, y Freddy se hacia parte fundamental de mi trabajo, mis obligaciones hacían que cada vez este mas alejado de mi oficina, y Freddy iba asumiendo de a poco su rol de asistente, tenia una particular muy notoria por todo el mundo, era muy leal. Pero no me olvidaba el acuerdo al que llegamos. Pasada la hora de trabajo nos quedábamos para enseñarle algo del manejo de los sistemas, generalmente nos tomaba dos horas mas. Éramos los que entrábamos primero y salíamos tarde.
Pasaron los meses y llego el tiempo de la prueba, los paso, el ya sabia cual era su trabajo y lo hacia independiente que yo le ordene o no. Tenía mucha capacidad de retentiva y le gusto mucho el trabajo que desarrollaba. Para el no era trabajo era algo así como diversión. Pero nunca se olvidaba que era psicólogo y de vez en cuando me analizaba creo o al menos eso me parecía. En el tiempo que me conocía, sabía toda mi vida, hasta mi rutina fuera y dentro de la oficina. En fin ya Freddy formo parte de la empresa y se gano el respeto de mucha gente y yo tenia un asistente que me ayudaba, pero le seguía enseñando, porque no era un trabajo muy fácil, el solo sabía las rutinas, pero, aún no tomaba decisiones. Y prefería que no lo haga. Faltaba mucho para darle mas vuelo.
Un día recibo un mail, casi era Diciembre, era la muchacha que me ayudo en el viaje, habían pasado nueve meses, desde aquel suceso, me informaba su nueva dirección electrónica, así que le añadí a mi Messenger. A los nueve meses conversamos de nuevo, pensé que quería que le ayude en algo, pero no era eso, simplemente quería conversar, y lo hicimos por dos meses, ella era introvertida y algo reservada con su vida. Ese tiempo yo estaba muy ocupado y había ocasiones que no la podía atender. Pero nació una amistad con ella, muy de a poquito se iba abriendo y me contaba algo de su vida, pero mi trabajo no me dejaba libre y deje de verle como 15 días. Y para mi eso normal, ella era una amiga y no podía estar todo el tiempo.
Hasta que un día nos vimos de nuevo y ella muy apenada me cuenta que se va de su país a estudiar por fuera, y bueno lo tome con alegría por ella. Pero era raro todo, yo sentía siempre que algo callaba o decía las frases incompletas. Pero también lo tomaba como normal, porque para ella yo también era un desconocido. Pero siempre me dejaba con una incógnita, era de las pocas veces que no sabía muy bien como era su carácter, ni lo que quería realmente.
Yo por el contrario era muy despistado, no podía tener una enamorada que me dure, mejor dicho no me soportaban mucho, y les voy a contar porque. Cuando yo me separe mis hijos eran pequeños como de 6 o 7 años. Y nos dolió a todos la separación, sufrimos todos, y la solución que yo pensaba que era la mejor, era pasar con ellos el máximo de tiempo que tenía. Y es así que llegaba viernes 6 o 7 de la noche de todas las semanas y los recogía y el día domingo por las tardes les dejaba con la mamá. Se transformo en días sagrados para ellos, tan así, que si yo quería ir a bailar o estar con mis amigos o lo que sea, lo hacia entre semana. Si por algún motivo llegaba tarde donde mis hijos o no llegaba, pues el enojo de ellos era evidente y la próxima semana me castigaban no saliendo conmigo. Era su forma de exigir que yo este con ellos.
He sido fuerte en todo en mi vida, pero con mis hijos no lo era. Pero bueno yo pasaba feliz, teníamos nuestras rutinas establecidas. Era mi forma de que ellos sobrelleven la separación. Y yo no quería casarme sentía que no estaba preparado para algo serio, pero las mujeres si quieren eso, y pasado el tiempo notaban que yo no quería una relación mas profunda y claro se iban y yo les dejaba ir. Sicológicamente no estaba preparado y mis hijos creo, que tampoco, para decirles la verdad en eso yo era muy inmaduro aún. Y así me pase varios años, mi felicidad eran mis hijos y si tenia alguna relación, era una relación que no se profundizaría.
He cometido muchos errores con personas que me querían y espero de todo corazón que me hayan perdonado, nunca hice algo malo a nadie, pero si peque de muchas omisiones.
Continuará...