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Diabolo Sobre todo la buena amistad

¿Y si son unas chicas malas?

Diabolo
¿Y si son unas chicas malas?

Un uno de mis post anteriores mencionaba que uno debe salirse por nuestro bien de un matrimonio ZOOMBIE. O lo hacemos por nosotros o algún momento nos sacaràn por la fuerza y eso no te va gustar. Y seguramente entraras en depresión y dolor. Pero en la vida hay cosas inevitables.  Y separarnos es una de ellas cuando ya se acaba el amor. Y así quieres atarlo a tu cama no hay como, debemos ser fuertes y entender. La Psicología humana es muy compleja.  No tratemos de entrar en muchos detalles pero les diré que aun casados seguimos madurando nuestros gustos.  Y pueda ser que tu pareja deje de gustarte. Así  de simple. No hay que entrar en el drama de estar solos. Mañana es otro día y nos dará más aventuras.

En esos momentos donde uno se siente vulnerable por la ruptura de pareja, justo me sucedió algo que al igual que mis historias jamás se te cruza por la mete. Viajaba después de un descanso por trabajo nuevamente a reintegrarme. Lo malo que mi trabajo estaba muy lejos de mi casa natal. Como a catorce horas cerca de la frontera nacional. Y hay cosas que hacemos rutinariamente cuando viajas, como saber itinerarios, el asiento que ocuparas etc. etc.

Fui normalmente a la terminal, compre mi boleto y luego me dirigí a la unidad que me transportaría. Llegue me senté y tocaba esperar que salgamos, claro para un viaje tan largo hay que aprovisionarse de agua y algo de comer. Cuando sabes cómo es el camino solo hay que ser precavido.  El autobús estaba casi vacío y así llegaremos al destino. Luego de estar unos minutos esperando, llegaron dos chicas se sentaron unos puestos alejados de mí. Y si no hubiese sido por ellas ese bus parecería que transportaba cadáveres, nadie decía nada, todos alejados unos de otros.

En ese tiempo tenía año de separado y aun así eres susceptible todavía de ciertos recuerdos. Pero ya estas casi curado de las penas. La vida es sabia y llega a equilibrarte ya sea por el amor de tu familia o por ti mismo. Hay que seguir viviendo, aventurarse, conocer nuevas personas y lugares. Y sobre todo tener mente abierta. Mucha gente lo desea pero su familia, el que dirán o simplemente tu concepción de vida detienen tus nuevos horizontes. El mundo sigue girando pero tu no. Y hay otra frase que me acorde que dice. “Si tu miras al mundo llorando y lamentándote, el mundo te mirara como Mendigo”. No te dejes, se luchador, no demuestres tus debilidades así las tengas.

Siguiendo do con el cuento, ante mucha quietud y silencio todo lo que decían las muchas retumbabas en bus. Y Al menos te distrae un poco de tan largo camino. Pero una de las muchas estaba más inquieta que la otra. Sentía que me regresa a mirar con frecuencia. Ya tu presientes  cuando una persona esta interesad en ti por el hecho que sea. Así que no me quedo más que a la próxima que me mire yo también clavarle la mirada. Bueno la muchacha era agraciada, mirarla no era ningún delito. Además yo estaba soltero por mucho tiempo y hacer nuevas amistades no es para nada malo.

Efectivamente la próxima que me regreso a mirar ya estaba listo para regresarle el flirteo.  Y recibí una peque sonrisa de la muchacha. Que me alegro y me hizo sentirte bien. Aquí voy hacer un pequeño  paréntesis. (Todos necesitarnos sentirnos bonitos, interesantes. Tengamos apareja o no. Que te sientas bien no tiene nada malo. Lo malo sería que irrespetes a tu pareja. Pero todos necesitamos un halago de vez en cuando).  Abierta las puertas del flirteo y con trece horas de viaje más por delante lo obvio ya era presentarnos y ser amigos.

De verdad que ciertas personas son la cura para el alma y oír los cuentos de sus vidas y mi vida hizo como acelerar el autobús. No eran chicas de mi tierra eran de más al sur y claro desde un principio las note por su acento. Esto hace que la conversación y anécdotas sean muy diferente y muchas veces más entretenido. Ya en medio camino era como habernos conocido toda una vida. Ellas se dirigían a su tierra por unos días de vacaciones,  puesto que trabajan en mi país. Y yo como saben mi dirigía a mi trabajo. Pero la vida es muy rara, no sabemos cómo y porque suceden las cosas. Pero al final suceden. Y sucedió que una de las muchas se fijó ya como hombre sobre mí y claro cómo me gusto también hice lo mismo. Ya la conversación iba cambiando a asuntos personales. Y cada vez más íntimos.  Después de narrar la típica vida de uno, viene ahora saber la vida de la otra persona. Luego vendrá en que nos parecemos y en que no. Y como el camino era largo, la lengua se movia al igual que las llantas de ese bus.

No dormimos ni un solo segundo todo el viaje y creo que me olvide contarles que partimos recién once de la noche. Pero la conversación se hacía más interesante y el sueño simplemente se fue. Algún rato les dije que me visiten donde yo trabajaba, que las invitaba a conocer la ciudad. Bueno como toda persona normal lo haría. Es decir generar una cita en el tiempo.  A lo cual recibí una respuesta a modo de reto. Y fue un reto que si me puso a pensar. Pero como soy radical para ciertas cosas y del tipo aventurero, no me amilanan ciertos retos. Bueno el reto era, que una de las chicas me invitaba a su país, su ciudad y su gente y que por cierto quedaba a ocho horas más de viaje, para llegar al cumpleaños de su mamá.

Mientras mi diablito bueno me decía que vaya por muchas razones; como salir de las penas, conocer un nuevo lugar, conocer mucho más a la chica que me gustaba y bueno un sin nùmero de cosas positivas que produce viajar. Pero mi diablito malo me hacía recuerdo que tenía que ir a trabajar, y los tiempos de viaje cansados y que tal que las muchachas sean asaltantes, mujeres malas etc. etc. Pensamientos que si te ponen a pensar muy sesudamente si era buena idea ir.  Hubo una lucha de concienciaras de casi una hora que faltaba para llegar a mi destino, entre mis diablitos por saber cuál tenía la razón.

Nunca les di un positivo como respuesta ni un negativo a las muchachas, mi conversación era muy ambigua. Ya entrando a la ciudad donde me quedaba, notaba en ellas una cierta pena y no crean que solo ellas yo también tenía esa misma pena. A veces como yo digo prefiero saber que me equivoque a nunca saber la respuesta. Cinco minutos antes de bajarme, decidí seguir mi camino hacia el Sur junto con las chicas.   

Y mirar que me deparará esa aventura. Que en el próximo post lo develaremos…

 

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