Con vista hacia el Sur
Algo que define una aventura como concepto, es el sabor de lo incierto y el peligro que configura viajar o tropezar con lo desconocido y sumado todo esto, a que también te cruzas en ciertos instantes o momentos con gente que tampoco conoces.
Los viajes anteriores que hice de mochilero me dieron confianza y algo de experiencia. Y creo que no es lo mismo ser hombre que mujer ante las vicisitudes. El hombre por lo general no sufre acoso y es más fuerte ante los problemas físicos y mentales. Sin desconocer que hay mujeres que también tienen esas cualidades, pero siempre va hacer en menor número. Y por si acaso no voy a entrar en la retórica que si somos iguales hombres y mujeres. Simplemente opino que no es lo mismo.
Hay personas que si tenemos un sexto sentido sobre otras personas o acontecimientos, sin hacer de menos tampoco la famosa experiencia de ya tener algo de kilómetros recorridos. Todo esto nos da como resultado ser pacientes, observadores y oler si hay amenazas o simplemente algo no nos cuadra. El que se aventura no puede depender de su emoción y ganas de aventurarse. La razón debes llevarla en la maleta si vas por el camino de lo desconocido. Todas las emociones que te produce viajar, ese cùmulo de sensaciones placenteras no puede cegar tu intuición y tu razonamiento de sobre vivencia.
Nada está garantizado en la vida. Tu pareja te puede asesinar en la cama mientras duermes. Qué ejemplo más cierto que a veces el peligro duerme contigo y todo el tiempo. Pero como decimos por acá “Tampoco hay que dar papaya”. Que quiere decir: "Dar innecesariamente la oportunidad para que suceda algo, exponerse, arriesgarse, ponerse en peligro, ser descuidado, ser imprudente, ser inocente, dar todas las facilidades para que suceda algo, dar demasiada ventaja a alguien"... Mejor explicación no existe.
Hoy se lee a diario que se conocen personas en las redes sociales, se citan y al otro día ella aparece muerta y violada y otras personas ni aparecen. Y bueno ahora hasta a los hombres nos violan. Entonces hay que educar y sobre todo en casa, pero no escondan o encarcelen a los hijos. ¿Cómo se gana experiencia en la casa? Eso no existe. Debe vivir bajo su supervisión pero déjenlos vivir, salir pasear, conocer nuevos lugar y personas.
Y es verdad que la tecnología los hace hoy más antisociales, sino conocen Japón o Corea del Sur al menos lean sobre sus sociedades. Cada individuo por allá es más solo que perro con sarna. Y la aventura para un ser solitario es como darles el cielo. Pero lastimosamente tienen cero experiencias. Solo les aflora la emoción de conocer gente o lugares y salirse de su vida por momentos. Y está bien que aflore pero con algo de inteligencia sumada.
Es así como tome la decisión de seguir mi camino al sur. Ya cuando llegaba a mi destino de trabajo. Opte por aceptar la invitación de estas nuevas amigas que viajaban hacia su país. Llegamos, bajamos del autobús para aflojar las piernas, abastecernos nuevamente de víveres y claro comentar a un amigo que seguía mi camino. Había que avisar a alguien cuales eran mis planes. Para esto mi amiga ya me dio su número de teléfono y por cualquier cosa mis amigos ya podrían comunicarse conmigo. Siempre traten de mantener al tanto de donde están y con quien a un familiar o amigo.
Después de catorce horas largas de viaje que sinceramente para nosotros tres, no fue tan pesado como creímos o es habitual. Nos esperaba otras ocho horas de viaje. Pero ya no empezaba solo este viaje, Ya éramos tres amigos para aventurarse. Así mañana comencemos el viaje…
